Ismael Fidalgo. La aventura de un pintor expresionista


El día 20 de junio se inauguró en el Museo de las Encartaciones de Sopuerta, presentado por su director Javier Barrio, la exposición retrospectiva del pintor Ismael Fidalgo, con presencia de Ana Madariaga, presidenta de Juntas Generales de Bizkaia, los alcaldes de Sopuerta y Trapagaran, Josean Llaguno y Xabier Cuellar, acompañando a la familia del autor, su mujer Consuelo Martínez y sus hijos Javier y Mari Carmen.    La exposición ha estado comisionada por los profesores de la UPV José Antonio Martínez Lizeranzu y Xabier Sáenz de Gorbea, que se están encargando de inventariar toda su obra y preparar la publicación de un libro y un documental sobre el pintor encartado.

Se trata de una extensa colección de pinturas, con más de cien cuadros expuestos, realizados a lo largo de su dilatada vida como pintor.    Ismael Fidalgo nació en el año 1928 en el barrio de Alen de Sopuerta, hijo de un minero que trabajaba en las minas soportanas.    Muy joven se trasladó a vivir a Trapagaran donde comenzó su afición por la pintura.    Siendo un adolescente, comenzó sus estudios de Bellas Artes en Bilbao, donde coincidió con los pintores Agustín Ibarrola, Norberto Ariño de Garay y Ricardo Toja.    En el año 1949 ganó el premio Galería Studio.

Le tocó hacer la mili en el Baztan, Navara, donde pronto destacó por su maestría con los pinceles.    Su amiga y alumna Ana Mari Marín le recuerda como un soldado pintor que colocaba su caballete en las calles de Elizondo.    Al finalizar el servicio militar continuó por un tiempo en Baztan realizando un mural sobre el bautismo en la iglesia de Elizondo en el año 1952.    Durante toda su vida tuvo mucha relación con las generaciones de pintores de Baztan, José Mª. Apezetxea, Ana Mari Marín y  Tomás Sobrino, pasando allí las vacaciones de Semana Santa y el otoño junto a su familia.

Poco más tarde, con sus amigos Agustín Ibarrola y el poeta Blas de Otero iniciaron un viaje por la meseta castellana llegando hasta Zamora.    Se dedicaban a pintar y vender sus obras para sobrevivir y, aunque habían pedido trabajo en los campos como temporeros, no consiguieron que les contrataran.    Tras esta experiencia regresaron a Madrid donde continuaron aprendiendo a pintar en el Círculo de Bellas Artes y trabajando ocasionalmente haciendo telones, fondos para los estudios CEA de Madrid o realizando murales, como el del Hotel Wellington.    En Madrid vivió en casa de Jorge Oteiza.

Tras esta experiencia y motivado por la muerte prematura de sus tres hermanos, volvió a Trapagaran.    Poco tiempo después consiguió trabajo en “La Balco” donde permaneció hasta su jubilación.    En 1958 se casó con Consuelo con la que tuvo dos hijos, Javier y Mª Carmen.    Continuó pintando cuando el tiempo se lo permitía, sobre todo en las vacaciones.    A comienzos de los años 60 solían ir a Palacios de la Sierra en la provincia de Soria.    Años más tarde, pasaron varios veranos en la ciudad de Frías, al norte de Burgos realizando en todos estos lugares una gran producción pictórica.

Años más tarde, conoció al pintor Marcelino Bañales al coincidir en “La Balco” donde trabajaban los dos.    Juntos, pusieron en marcha la inicia “Marrazkia” dedicada a la formación de nuevos pintores.    Cuando finalizó el proyecto, formaron el “Grupo de Pintores de La Balco”.    Junto a otro pintor que conoció en “La Balco”, Ángel Aja, continuó pintando hasta su muerte, ocurrida el 12 de febrero de 2010.

La exposición permanecerá hasta el 5 de enero de 2013.

Ismael Fidalgo. La aventura de un pintor expresionista

El arte sale a la calle. Artea plazara Elizondo. Baztan. Navarra


El grupo de “pintores de Baztan” organizó la campaña “Busca tu arte y comparte” “Bilatu eta zabaldu zure artea” en las calles y plazas de la localidad, para dar a conocer las inquietudes artísticas de sus componentes y todas las personas que se unieron a la iniciativa, celebrada el domingo 17 de junio.

En esta primera edición han participado un buen número de artistas llegados de Irún, Francia y otros lugares, junto con los pintores de la academia de Tomás Sobrino, impulsores de esta iniciativa.    El día acompañó con un expléndido sol que animó a numeras personas a pasear por la orilla del río Baztan, donde estaba instalada la muestra de arte en calle, aunque también se desarrollaron otras manifestaciones por las calles de Elizondo.    Unos monitores de tiempo libre se encargaron de asesorar a los más pequeños en sus incipientes manifestaciónes artísticas, realizando numerosos trabajos que fueron expuestos en unos paneles.

120617 – Arte en la calle. Elizondo from Pikizu on Vimeo.

Para los organizadores la experiencia ha sido positiva, tanto por la participación en la muestra de arte en la calle como por la excelente acogida que han tenido entre la población, animándose a organizar sucesivas ediciones de “El arte sale a la calle” en la localidad navarra.